Se escudan detrás de un discurso repetido y totalmente falso, dicen querer paz y una mejor Venezuela. Cuando en realidad desbordan odio, irrespeto, y una insaciable sed de poder, que ha arrastrado con la vida de varias personas -de distintas ideologías-.
Las intenciones eran exactamente iguales en el año 2002... Salir del Gobierno a como dé lugar. ¿Será necesario tener que insitar a la violencia, y el desorden público? ¿Será que se les olvidó que se hacen llamar constitucionalistas? Es de disociados justificar la violencia, el caos, y disturbios cuando hay soluciones pacíficas -debo recordar que el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro, ha hecho un constante llamado a al diálogo, unión y pacifíciación-. Lo ideal sería ir siempre de acuerdo a la Ley -como la oposición dice hacerlo-.
Las protestas se aceptan... Lo que no se acepta es que destruyan el país. Porque, una cosa es la libertad y otra muy distinta es el libertinaje. Siempre he respetado la ideología de cada quien. No me molesta que protesten. Lo que me molesta y entristece es ver el odio que los opositores desbordan por las calles.
Con estos hechos, nos hemos dado cuenta que a un sector de la oposicón no les importa lo que pueda sufrir el pueblo... Por esa razón, nunca se han hecho responsables de sus actos.
¿Quién se hará responsable por todas las personas caídas y heridas del 2002, de Abril de 2013, y ahora de Febreo de 2014?
Somos muchos los que queremos un mejor país... No seamos parte de las agresiones promovidas por una derecha tan asesina. Si queremos lo mejor para nuestro país, demos lo mejor de nosotros...
Triste, pero cierto: Los opositores no trabajan con la fuerza de la razón, sino con la razón de la fuerza.
Dichosísimo aquél que corriendo por entre los escollos de
la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor
intacto.
- Simón Bolívar.





